Los alumnos del ciclo de Animación Sociocultural del IES Barrio de Bilbao han participado en el Programa de Rehabilitación

de Pueblos Abandonados en Granadilla, entre 21 y el 27 de noviembre de 2010.

Hacía más de 400 años que Pelayo iniciara lo que luego cristianos llamaron Reconquista y que terminaría algo más de un siglo después en tierras de Granada. Era 1170 y Fernando II funda una pequeña villa en el norte de lo que ahora es Extremadura en un pequeño cerro a orillas del río Alagón y bien situado para la defensa de los que por allí pretendieran acceder al norte de la meseta.

El pueblo se desarrolla tranquilo a lo largo de los años entre cultivos de secano y algunos frutales hasta que en los años cincuenta comienza a gestarse la inundación de las tierras colindantes tras la construcción del pantano de Gabriel y Galán. Eran los tiempos predemocráticos en los que el dictador recorría los pueblos de España inaugurando pantanos y pueblos nuevos entre ciervo y salmón.

La expropiación se realiza en 1964 y la inundación del pantano en el 66. Granadilla, aunque sin inundar, queda vacía hasta que algunas décadas después -en 1980- es declarada Conjunto Histórico-Artístico y en 1984 se inicia el programa de rehabilitación de pueblos abandonados fruto de un convenio de los ministerios de Obras Públicas y Urbanismo, Educación y Ciencia, y el de Agricultura, Pesca y Alimentación.

El programa de rehabilitación de pueblos abandonados comienza, a partir de ahí, con la llegada ininterrumpida de grupos escolares que intervienen activamente en las labores de mantenimiento y recuperación de espacios.

Entre el 21 y 27 los animadores_BB han convivido con otro centro de Huelva y de Cáceres en este proyecto. Hubo tiempo para aprender colaborar con los distintos oficios -albañilería, pintura, jardinería, huerto, ganadería, horno, etc.-; talleres de cuero, apicultura, cuentos, etc.. Además se realizaron diversas actividades relacionadas con el pueblo, juegos de reconocimiento del espacio, medio ambiente, etc. Esta semana era la destinada a la matanza a la que se dedicaron diversos tiempos y actividades. También hubo espacio para desarrollar un proyecto propio que cada uno de los Centros habíamos programado y que estaba en la base de la concesión de esta estancia.